sentier de terre rouge bordé de plusieurs arbres et arbustes

El Cerrado es una sabana tropical de Brasil formada por una capa herbácea y un bosque de galería más o menos denso.

© IRD - Marie-Pierre Ledru

El Cerrado: un ecosistema brasileño amenazado por la deforestación

El Cerrado, una extensa sabana ubicada en Brasil, lleva sufriendo incendios forestales naturales desde hace miles de años. Sin embargo, un estudio demuestra que estos incendios destruyen la vegetación solo de forma temporal, contrariamente a lo que ocurre con los incendios provocados por el ser humano para la deforestación.

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El Cerrado es una región de sabana arbolada que hoy ocupa alrededor del 20 % de Brasil, una superficie cuatro veces mayor que la de Francia continental. Alberga casi el 5 % de la biodiversidad mundial y es uno de los sumideros de carbono más importantes del planeta. Pese a ello, es una región poco conocida internacionalmente, a diferencia de su vecina, la selva amazónica. Sin embargo, más que ninguna otra región del mundo, el Cerrado está siendo dañado por la actividad humana. “El 50 % de la sabana ha sido destruida desde finales de los años 90 por la agroindustria, que quema la vegetación para obtener tierras de cultivo”, advierte Marie-Pierre Ledru, paleoecóloga palinóloga (estudio del polen) del IRD en el equipo de Dinámica de los Ecosistemas, Ecología de las Perturbaciones y Paleoclimas del Instituto de Ciencias de la Evolución de Montpellier (ISEM). “Para justificar esta devastación, a menudo se argumenta que las sabanas siempre han sufrido incendios en el pasado y están adaptadas al fuego. Pero no se trata en absoluto de los mismos tipos de incendio. Los incendios de origen natural no tienen las mismas consecuencias que los provocados por la deforestación”. Esta es la conclusión de un reciente estudio del ISEM, llevado a cabo en colaboración con el departamento de geología de la Universidad Federal de Ouro Preto y el Instituto de Geociencias de la Universidad de Brasilia (Brasil).


La información contenida en el polen y los sedimentos


Katerine Escobar-Torrez, bióloga doctoranda del equipo de Marie-Pierre Ledru y autora principal del estudio, explica: “Hemos analizado los depósitos de polen y macropartículas de carbón en un núcleo de sedimentos lacustres del lago Feia, en el Cerrado central. Hemos podido ver el impacto de los distintos tipos de incendio en la evolución de la vegetación durante el HolocenoÉpoca geológica que abarca los últimos 12 000 años, aún vigente. Se trata del primer estudio que muestra claramente una relación entre los incendios y los cambios en la vegetación entre el periodo glaciar y el interglaciar”.  

 

Feux et biodiversité dans les savanes brésiliennes

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Según esta investigación, el desarrollo de la vegetación que hoy conocemos en el Cerrado comenzó 6000 años antes del presente (a.p.) –es decir, 6000 años antes del año  950. Se trataba de un ecosistema de vegetación abierta, es decir, formado por una gran capa de plantas herbáceas. 1200 años más tarde, como consecuencia de un aumento de la insolación estival, que indujo mayores niveles de humedad, la vegetación evolucionó hacia un entorno boscoso con una biomasa más fácilmente inflamable. En los últimos 5000 años, ha habido tres episodios de clima más seco: 3440-2760, 2700-1690 y 1330-1150 años a.p. Los pocos incendios naturales que se produjeron en estos periodos no parecen haber afectado a la recuperación de la vegetación. 

No todos los incendios son iguales

No ocurre así con dos incendios ocurridos entre 3330 y 3210 años a.p. y entre 1330 y 1160 años a.p. que los autores del estudio atribuyen a la actividad humana cerca del lago. 

Los incendios provocados por la deforestación son más destructivos que los naturales.

© IRD - Marie-Pierre Ledru

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Tras estos dos episodios, la vegetación tardó más de 30 años en recuperarse por completo. “Con una corteza muy gruesa, hojas recubiertas de cera y raíces que extraen agua a 20 metros bajo tierra, los árboles del Cerrado están adaptados a los incendios naturales. Tras ellos, los árboles se recuperan al año siguiente. Pero los incendios provocados, cada vez más frecuentes e intensos, no sólo destruyen los árboles, sino también el suelo y sus nutrientes. La reforestación natural ya no es posible”, explica Marie-Pierre Ledru. Para los científicos, es urgente concienciar a la opinión pública sobre esta región y la devastación provocada por la agroindustria. Esta información podría ayudar a incluir el Cerrado como biomaGran área geográfica con el mismo clima y biodiversidad similar en la Constitución brasileña, como la selva amazónica, y así protegerla de acuerdo con las metas 1 y 2 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 15 - Vida de ecosistemas terrestres, en relación con la conservación de los ecosistemasMeta 15.1 De aquí a 2020, asegurar la conservación, el restablecimiento y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los ecosistemas interiores de agua dulce y sus servicios, en particular los bosques, los humedales, las montañas y las zonas áridas, en consonancia con las obligaciones contraídas en virtud de acuerdos internacionales. Meta 15.2 De aquí a 2020, promover la puesta en práctica de la gestión sostenible de todos los tipos de bosques, detener la deforestación, recuperar los bosques degradados y aumentar considerablemente la forestación y la reforestación a nivel mundial. 1.